
Video de bodas en Perú
Hago películas de boda en todo el Perú. No listas de tomas ni un resumen con música de moda: la historia de ustedes dos, contada como se cuenta una película.
Un video de boda se ve una vez y se guarda. Una película se vuelve a ver a los cinco años, y a los diez, y se le enseña a los hijos. La diferencia no está en la cámara: está en que alguien se tomó el trabajo de entender qué hace única a esa pareja antes de grabar nada. Por eso el proceso empieza con preguntas, no con una lista de tomas.
La pieza principal, montada como una historia con principio y final. Sin plantillas: el montaje sale de lo que pasó ese día.
Su propio espacio con la película, sus votos y los recuerdos del día. Lo comparten con quien quieran, con un enlace que ustedes controlan.
Verticales listos para Instagram y TikTok, sacados de su propia película. Los piden desde su portal cuando los quieran.
Un cuestionario para contarme su historia y una línea de tiempo de la pareja. Llego a su boda sabiendo quiénes son.
Una llamada de veinte minutos. Su fecha, su lugar, qué imaginan. Ahí les paso precios con sus datos sobre la mesa, no una tarifa genérica.
Si seguimos adelante, abren su portal y me cuentan su historia. Cómo se conocieron, qué momentos no me puedo perder, quién es quién.
Grabo sin dirigir. Ustedes viven su boda; yo me ocupo de que quede contada.
En unas ocho semanas la tienen en su portal, lista para ver, descargar y compartir.
Sí, a cualquier parte del Perú. Cusco, Arequipa, la selva, la sierra, playa. El viaje se calcula según el destino y va en el presupuesto que hablamos en la llamada.
Depende de la fecha, el lugar y cuántos días de cobertura necesiten. Por eso no hay una lista de precios: en la llamada les doy una cifra real para su boda concreta.
Cuanto antes mejor, sobre todo entre mayo y octubre. Solo tomo un número limitado de bodas al año para poder dedicarle tiempo real a cada montaje.
Unas ocho semanas después de la boda. Durante ese tiempo pueden ver en su portal en qué etapa va, sin tener que escribir para preguntar.
No. Solo video, y es a propósito: hacer las dos cosas a la vez significa hacer ambas a medias. Trabajo bien con el fotógrafo que ustedes elijan.
Veinte minutos por videollamada, sin compromiso. Miramos si su fecha está libre y les cuento exactamente cómo trabajo.
Agendar una llamada